Te observo...
tus ojos son profundos
y contienen un mar;
ese mar cristalino
que deja ver tu verdad.
Te observo...
tu silencio se escucha
entre el vacío absurdo,
ante la lucha intensa
que nunca se supo.
Te obervo...
tus ojos no me encuentran
pues quizá observo al espejo;
el espejo que siempre contesta
con un reflejo que nadie ve.

No hay comentarios:
Publicar un comentario