Tu sonrisa,
ese manantial de dulce ternura,
esa sinceridad en tu rostro sereno,
¡Dios, qué difícil quedar indiferente!
Surgía desde el corazón
envolvía el ambiente de magia,
contagiaba a cualquiera
sin llegar a ser carcajada.
Tu sonrisa,
¡Ay, tu sonrisa!
¡Cómo me atravesaba el alma!
¡Cómo quedó grabada!
Nacía como el rocío de la tarde
con la suavidad que te toca sin molestia
relegando al olvido cualquier pena
dando mil razones nueva.
envolvía el ambiente de magia,
contagiaba a cualquiera
sin llegar a ser carcajada.
Tu sonrisa,
¡Ay, tu sonrisa!
¡Cómo me atravesaba el alma!
¡Cómo quedó grabada!
Nacía como el rocío de la tarde
con la suavidad que te toca sin molestia
relegando al olvido cualquier pena
dando mil razones nueva.
Tu sonrisa...
¡Ay abuela tu sonrisa!,
esa sinceridad desprendida
quedará por siempre en mi retina.

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