Me encantaba tu pelo oscuro con toques blancos
narradores de una vida prolongada;
adoraba tus manos largas y arrugadas
que hablaban sin palabras de tus años;
me enamoraba aquella risa sincera, traviesa
que no traspasaba muros pero iluminaba mi mundo.
Es precioso recordarte así, dibujando una sonrisa,
sintiendo este frío en el alma por no tenerte
y este calor en el corazón por haberte tenido.
Me encantaba el sonido de tu voz
cariñosa y antigua, impregnando mis oídos;
adoraba tu mirada dulce y serena
acompañada del mimo de cada gesto;
me enamoraba... me enamoro de tantos bellos momentos
repartidos entre los corazones de quienes te conocieron.
Para mi abuela, siempre en mi corazón

No hay comentarios:
Publicar un comentario