08 mayo 2017

Aún









Mis manos están vacías
nada pueden ofrecer
salvo una flor escondida
que jamás acabó de florecer.

Mis labios permanecen secos
aguardando un beso prohibido
manantial de silenciosos ecos
que en mi interior se hallan dormido.

Mi corazón quedó cerrado
fragmentado en mil pedazos
herido por su propio candado
creador de sus mayores fracasos.

Abrazo aún al viento
contándole en secreto
el amor que llevo dentro
sin destino... en silencio.

No hay comentarios: