Llega la lluvia
derramando gotas
cual si cayeran estrellas
de un cielo enfadado
repleto de nubes negras.
Llueve como cada invierno
regalándonos el frío
que llama al cobijo
reclamando el calor
que marchó repentino.
Cae tranquilamente la lluvia
como finos hilos del cielo
que tocan la tierra
humedeciendo el día
ofreciendo otros momentos.
Llega la lluvia
cambiando el paisaje
dejando tras el cristal
su huella indiscutible
su aroma sin igual.

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