Maldito sea ese veneno
ése que quemó tus entrañas
ése que limitó tus días
ése que tenía tu permiso
para arrancarte la vida.
Los intentos fueron vanos
el momento fue tardío
el destino entre tus manos
tú ya te habías perdido.
Fabula mi mente inconformista
con preguntas sin respuestas
respuestas sin sentido
cuando la razón se ha ido.
Maldigo aquel líquido traicionero
aquellas tardes de infierno
donde acompañaba el taburete
mientras la copa corrompía el cuerpo
matando en el más inocente silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario