25 junio 2015

Pequeña esperanza








El corazón se hizo hielo
bajo el cuerpo de hojalata;
quedó rendido ante el abismo
de un silencio sin sentido
que marcó el nuevo camino.


Las lágrimas cesaron
tras impregnar la almohada
recorriendo el rostro
creando nudos en la garganta
que nadie pudo deshacer.


Las palabras perdieron valor
envolviéndose en el viento
para quedar como recuerdos
de un momento especial
que la vida se llevó.


La sonrisa cambió repentina
maduró sin darse cuenta
dejando aquella rosa bella
marchitar sin ser vista
guardando sus espinas.


El mundo giró nuevamente
ofreciendo cambios
regalando enseñanzas
curando heridas
otorgando pequeñas esperanzas.




No hay comentarios: