Te regalo mi silencio
envuelto por la tristeza
nublado por momentos
sin aviso y a destiempo.
Te ofrezco mi adiós
nacido sin quererlo
pues fue tan hiriente tu verbo
que mató mi sueño.
Te doy mi corazón
hecho pedazos
sin poder recomponerlo
murió sintiendo.
Te lanzo un beso
que jamás tocó tus labios
marchitó en mi boca
esperando a tu encuentro.
Te regalo un suspiro
que cabalga en las nubes
esfumándose en el viento
con sentimientos casi muertos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario