Me enseñas tus garras
desarmando mi cuerpo
hiriendo mi alma
colapsando mis adentros
hundiendo sentimientos.
Me ofendes en palabras
acompañadas por tus gestos
sin tener compasión
de un corazón abierto
al que mandas al destierro.
Me dañas por segundos
sin valorarme apenas
sin dar oportunidad
a entender lo que me quema
torturando mi propia condena.
Me mandas sin saberlo
a la casa del silencio
donde solo un latido
recuerda que lo que siento
poco a poco va muriendo.
desarmando mi cuerpo
hiriendo mi alma
colapsando mis adentros
hundiendo sentimientos.
Me ofendes en palabras
acompañadas por tus gestos
sin tener compasión
de un corazón abierto
al que mandas al destierro.
Me dañas por segundos
sin valorarme apenas
sin dar oportunidad
a entender lo que me quema
torturando mi propia condena.
Me mandas sin saberlo
a la casa del silencio
donde solo un latido
recuerda que lo que siento
poco a poco va muriendo.

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