Mi corazón es un desierto
donde los besos
son espejismos
que quedaron en sueños
La sed no se apiada
consume los sentimientos
cubiertos de arenas
mecidas por el viento.
El oasis de la calma
la llegada del silencio
el pálpito relajado
hacen perceptibles los secretos.
Mi corazón es un desierto
donde el amor sediento
murió escondido
en el espejismo del tiempo.

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