He cerrado las puertas
con candados sin llaves
he tapado las ventanas
con cortinas de lágrimas
y he bañado mi alma
con el recuerdo de tu imagen.
He curtido mi piel
contra los desaires
de tu boca malsonante.
he matado a los sueños
que solo anhelaban amarte.
He susurrado al viento
la negación más profunda
el silencio más amargo
ante la indiferencia innata
con que tus ojos me tratan.
He cubierto el corazón
con la coraza vieja
que no pensaba utilizar.
He desechado el amor
como si se tratara de un sueño
que jamás se cumplió.
con candados sin llaves
he tapado las ventanas
con cortinas de lágrimas
y he bañado mi alma
con el recuerdo de tu imagen.
He curtido mi piel
contra los desaires
de tu boca malsonante.
he matado a los sueños
que solo anhelaban amarte.
He susurrado al viento
la negación más profunda
el silencio más amargo
ante la indiferencia innata
con que tus ojos me tratan.
He cubierto el corazón
con la coraza vieja
que no pensaba utilizar.
He desechado el amor
como si se tratara de un sueño
que jamás se cumplió.

4 comentarios:
Duelen las palabras tuyas, como duele sentir exacto todo aquello.
No sé si encerrarse sea la respuesta, pero sí sé que, en ocasiones, es necesario y urgente...
En ocasiones es necesario cerrar para luego poder abrir :)
Muuuuuuuy cierto.
Proceso natural e inteligente entonces :)
(Buscaré el botoncito, que ando ciega creo jaja)
Natural, doloroso, pero natural y beneficioso.
Encontrarás ese botón y si no, toca la nariz no es el botón, pero seguramente sonreirás :)))
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