Cómo hablo del silencio
tan callado y solo
apagado, sigiloso
colándose en mi vida
sin miedo ni reparo.
Cómo hablo del sentir
encerrado y pensativo
sin esperanza, vacío
respirando en su baúl
sin ansiar resurgir.
Cómo hablo sin palabras
encadenadas y frías
escondidas, refugiadas
esperando una hora
sin prisas por ser pronunciadas.

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