10 julio 2017

Pincel para el dolor










Madre, enséñame a pintar mis ojos
que no vean la tristeza que vive en ellos
que no brote la lágrima que duerme
despertando solo junto a la almohada
sin dejar una noche de paz
rodeada por suspiros felices.


Mi corazón está galopando nervioso
como un caballo salvaje sin límites
que recorre el campo sin un rumbo
respirando el aroma de la libertad
constantando la belleza del mundo
pero prisionero de su propia condición.


Si madre, pinta estos ojos que no desprenden luz
rellenalos con la esperanza de tu amor eterno
única energía de mis peores momentos
incondicional sentimiento que nunca duerme
aunque todos se hayan ido, aunque ya nada quede
estarás tú para regalarme ese pincel de alegría.


Que no sepan lo que pasa, madre,
no dejes que lo sepan, por favor;
que de mis males se reirían
vergüenzas de mi interior
que en niña y mujer se combinó
al sentir sin limitar la sensibilidad que nació.


Lo sé madre, tú no puedes pintarme,
no conoces el ardor que llevo en mi pecho
la mordaza que silencia mi voz
mas quedo con tu cariño
único compañero para mis días hoy
que pintará de alegría mi triste corazón.


06 julio 2017

Arrojando versos


 
 
 
 
Quiero hacer magia por un día
pintando tu sonrisa plena
dibujando la felicidad en el cielo
regalando retratos al mar
creados sobre la  arena.

Dios, dame una varita
para cambiar cualquier pena.

Quiero regalarte la paz
con rincones de silencio
con poemas del alma
con el único sonido del eco
que retumbe entre las montañas.

Alma, dame la paz necesaria
para invadir a quien está en guerra.


Quiero ofrecerte mi mano amiga
levantándote cuando caigas
sujetándote cuando tiembles
saludándote cuando te encuentre
escribiéndote mi mejor poema.

Corazón, dame miles de versos
que los quiero arrojar al viento.

04 julio 2017

Titiritero



Jamás seas un títere en manos de nadie
maneja los hilos de tu propia función:
tu vida

 





Era un gran titiritero
manejaba como nadie sus muñecos;
sujetados por hilitos
deleitaban en cada teatro
seguían todas sus órdenes
creyendo que ese era el amor
sin razonar su propia humillación.


El titiritero abandonó su muñeca más preciada
cortó sus finos hilos
niña acostumbrada a sus manos
recibía una cruel puñalada
su mundo se caía en pedazos
su corazón se hizo trizas en el barro.


La muñeca caminaba ahora, libres eran sus pasos
permaneció días enteros en silencio;
un día notó el rocío caer sobre su cuerpo
ya no era una muñeca, era toda una mujer
callada por un amor que no se quedó en el ayer
un frío que impregnaba toda su piel.


Fueron muchos los tropiezos
el corazón se tiñó de luto
las lágrimas hicieron océanos
aquella mujer comprendió
su cárcel era su titiritero
un hombre al que aun así, dedica su mayor aprecio.


No volvió a dar funciones
aprendió a vivir sin instrucciones
sola, devorando todos los rincones;
un día llegó alguien, sin hilos ni telones
pintó la sonrisa en su cara
y su frío corazón, sintió las pulsasiones.

 
Con miedo decidió crear la esperanza
poco a poco, paso a paso
brindó su alma con mil temores
miró hacia el mundo, buscó razones
no solo halló una, halló millones
y todas se encontraban en sus propias emociones.


Adiós titiritero, recordaré los buenos momentos
intentaré matar los malos recuerdos
te desea lo mejor la mujer que era muñeca
la mujer de carne y hueso;
corta todos los hilos, no pidas razones
¡ama!, ¡ama titiritero!, el amor, ni tiene hilos, ni da razones.




29 junio 2017

Mi telar






Voy tejiendo en mi telar
camino soñado por andar
en este punto empieza mi vida
camina poco a poco
avanza mi precioso telar.



En él están mis sueños
un nudo a cada tramo
obstáculos superados
vacíos que han quedado
uniones que el corazón llenaron.


Telar de mi vida lleno de sonrisas
en ocasiones lágrimas de ceniza
mi alma expuesta a sentimientos
toda mi vida en nudos, uniones, vacío
¿no es así la vida?


Sigo tejiendo en soledad
mi camino va avanzando
mi camino se va parando
pero el telar continúa
invitándome a amar la vida.

27 junio 2017

Mi nuevo yo








- Es la hora.

- ¿De qué?

- De crear algo nuevo.

- Ah… tu nuevo libro.

- No, mi nuevo yo.