22 octubre 2018

Jamás






 



 


Jamás he visto el otoño en octubre
pero si lo vi en una mirada
oculto bajo una leve sonrisa;
jamás he visto desprenderse una hoja
pero si vi sueños en el suelo
entre muchas esperanzas rotas.


Las estaciones se dispersan en mi tierra
mas he visto inviernos en unos ojos
portando primavera entre las manos.


Jamás he visto a un pájaro en mi ventana
pero si vi mariposas revoloteando
regalando nuevas esperanzas;
jamás he visto a una flor despertar
pero si vi un corazón abrirse
mientras espera aún sin esperar.

02 octubre 2018

Haiku





Primeros intentos de Haiku

 


1
Es tu recuerdo
el abrigo del alma
ante esta hiel.

2

Luna que mece
sueños en fría noche
también es de miel.
 
3
Libro amigo
aquel que te enseña
lo callado.
 

4 
Lluvia eterna
oculta en tus ojos
golpea tu ser.

5
Cae la noche
el mundo se duerme ya
la calle vacía sueña.

6
Grandes pasiones
ocultas en tu pecho
entre silencio.

01 octubre 2018

Eco






El eco me devuelve tu nombre
transportado por el viento
eterno en mi recuerdo.


Las tardes te traen a mi memoria
entre las imágenes de infancia,
momentos de adolescencia
albores de juventud
y lo repentino de tu ausencia.


Confusa estoy aún
cuando confirmo que te has ido,
derramando lágrimas ocultas
que nunca secaron mis ojos
tras el febrero más oscuro.


El eco me sorprende con tus palabras
que resuenan en mi voz
donde brota la nostalgia.

31 agosto 2018

Relato corto




Posó su mano en su rostro. No, no era una caricia. Tras una patada jamás viene una caricia. Leo, su pequeño, se encerró en la habitación con su hermana. Descolgó el teléfono y solo pudo exclamar: ¡Ayuda! El terror le hacía abrazarse a su hermana de apenas siete meses sin parar de llorar. Los golpes, los gritos, el llanto… nada paró hasta que ella cerró los ojos y vio pasar por delante toda su vida. Los juegos de niña, la felicidad inocente, el amor adolescente, la juventud con el móvil secuestrado. Su boda a los 27, el primer insulto… la palabra puta en su frente tras sonreír al camarero del hotel durante la luna de miel. Momento de furia, simplemente. Leo viene en camino su niño, empujón y patada en el vientre pero… todo cambiará al nacer el niño. Nacimiento, bautizo, amigas cargadas con cientos de globos, maquillaje a raudales para ocultar cada enojo. Alejamiento. “Te rodean malas influencias, tenme la comida en la mesa”. Insulto, golpe, indiferencia, dolor…., “la familia en su casa, nosotros en la nuestra”. Viene la niña, Laura será la solución. Los golpes son más fuertes. Se superan los límites, ya no hay aguante, intento de huida . Es descubierta, golpeada al lado de las maletas. Su cuerpo queda inerte en el suelo mientras oye el llanto de su bebé: “lo siento Leo, lo siento Laura, leed las cartas, mamá os quiere”. Sirenas, se cierran los ojos, todo se queda a oscuras, nada se puede. Diez años perdidos, dos niños inocentes que crecen con una abuela destrozada. Cárcel, reinserción aparente.


Treinta años… buena conducta, reducción a veinte. En libertad acude a un viejo bar donde la conoció. Desde una esquina observa a una muchacha más joven que él. Una mirada, unos tragos, varios días de conversación… nueva pareja, la misma casa. Solo rumores piensa ella, solo eso. Los vecinos la observan pero no dicen nada, todos guardan silencio, como antes, cuando se oían golpes, cuando se oían gritos, cuando se sabía pero se callaba. Leo está cerca. Sus pasos se cruzan con aquella muchacha de apenas 27. “Mi madre murió a su lado, ¡cuidado!” Palabras para pensar. Indaga, descubre mas… no puede ser, todos cambiamos. Pasa un año. Furia, primer golpe y portazo. Esta vez no habrá un segundo… se va entre el silencio cómplice de quienes todo saben y todo callan. Leo la ve marchar, la mira fijamente y sin decir nada le da un abrazo.


Leo leyó todas las cartas de su madre, se hizo abogado. Hoy fue al cementerio con flores en las manos. Ante la lápida, con la voz quebrada habló con su madre:



“Mamá, a esta si la he salvado”






29 agosto 2018

Inmensidad







Me pierdo en tu inmensidad eterna
donde tus olas me mecen en verano
cuando tu transparencia refleja mi rostro.


Inmenso amigo, inmenso hermano
contigo mi vida, mis primeros pasos;
mirando hacia el horizonte para hallar tu fin
sin tener esperanza de encontrarlo
cuando mi mirada se diluye entre tus aguas.


Juguetean las olas con mis pies
impregnándolo de sal una y otra vez;
sumerjo mi cuerpo sin pensarlo
entregandome a tu abrazo
dándote un beso callado.


Mágicos momentos entre arena y sal
recuerdos que me acompañan
mientras pienso en tu total inmensidad.