Un poema de otro poeta canario al que he descubierto hace poco, espero que les guste
Se te asoman de nuevo los recuerdos
cuando, ya superada la edad heroica,
todo se te aparece destrozado.
Debemos convenir
que nada vino como sospechábamos;
ni el tiempo que faltaba era el preciso,
ni nunca más volvimos a las calles,
ni aquel auxilio voluntario, estoico,
aquella oscuridad,
aquel: ¡Verán entonces…!
Tuvieron otro marco
que el del ingenuo encanto adolescente.
Convengamos en que todo fue más tenue,
más prosaico.
Como al final de la película
cuando el público espera
que el muchacho la salve
y empiezan a correr letras y letras.
Y alguien desconsolado comenta: ¡Pero bueno…!
Convengamos, de manera más íntima,
que aquello de la casa con árboles,
de los viajes eternos,
de los niños,
de los nombres fingidos,
no era sino una efigie de ternura.
Ahora contigo mismo hazte las paces,
cuando ya superada la edad heroica
se te asoman de nuevo los recuerdos
y nada tienes de lo que alegrarte.
cuando, ya superada la edad heroica,
todo se te aparece destrozado.
Debemos convenir
que nada vino como sospechábamos;
ni el tiempo que faltaba era el preciso,
ni nunca más volvimos a las calles,
ni aquel auxilio voluntario, estoico,
aquella oscuridad,
aquel: ¡Verán entonces…!
Tuvieron otro marco
que el del ingenuo encanto adolescente.
Convengamos en que todo fue más tenue,
más prosaico.
Como al final de la película
cuando el público espera
que el muchacho la salve
y empiezan a correr letras y letras.
Y alguien desconsolado comenta: ¡Pero bueno…!
Convengamos, de manera más íntima,
que aquello de la casa con árboles,
de los viajes eternos,
de los niños,
de los nombres fingidos,
no era sino una efigie de ternura.
Ahora contigo mismo hazte las paces,
cuando ya superada la edad heroica
se te asoman de nuevo los recuerdos
y nada tienes de lo que alegrarte.

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